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jueves, 28 de julio de 2016

Marchena en mi corazón, La palabra amar, Cuando sonríe mi estrella.


marchena


MARCHENA EN MI CORAZÓN

Marchena en mi corazón
quise estampar esta tarde,
con paisajes de recuerdos
entre flores y olivares.

De sentimientos vividos
en sus rincones de ensueño,
junto a una vieja muralla
que tiene historia y misterio.

Dentro de mi corazón
hay un arco de la rosa,
dibujado en los renglones
cuando los versos rebosan.

Y la fuente de las cadenas
por donde fluyen mis venas,
bombean mi corazón
mientras que pienso en Marchena.

Latidos del corazón
que por sus calles se pierden,
cuando percibo el olor
que sus jardines desprenden.

Mientras contemplo sus torres
que son joyas primorosas,
que alegran el firmamento
que hoy quise pintar de rosa.

Mi corazón en Marchena
dibujará sentimientos,
dentro de la inspiración
de los preciados recuerdos.

Marchena en mi corazón
y en los suspiros que al viento,
se escapan con emoción
mientras añoro a mi pueblo.

Rosario Romero Morillas. 9-1-2016



la palabra amar


LA PALABRA AMAR

La palabra amar
es un manantial,
cristalino y dulce
que es celestial.

El amor inunda
en la inmensidad,
los mares de lluvia
y de libertad...

El amor es agua
que fluyendo va,
por el río del alma
y su inmensidad.

La palabra amar
es un mandamiento,
que sus frutos da
cuando no hay lamentos.

La palabra amar
significa dar lo mejor,
a cambio de nada
porque el amor es todo.

Es todo un manantial
que simplemente mana,
de las profundidades
que brotan desde el alma.

La palabra amar
se expande como el agua,
cuando es el corazón
el que habla sin palabras.

Autora. Rosario Romero Morillas. 11-7-2015


poemas para recordar

CUANDO SONRÍE MI ESTRELLA
Cuando sonríe mi estrella
en el cielo se dibujan,
horizontes sin fronteras
entre nubes pasajeras.

Que la envuelven con caricias
mientras contemplo la escena,
desde el sutil sentimiento
que proporciona un poema.

Cuando vuelan las palabras
con la tinta mas sincera,
al celeste firmamento
cuando sonríe mi estrella.

Hay sonrisas que dibujan
ilusiones que se quedan,
para siempre entre renglones
donde el olvido no queda.

Cuando sonríe mi estrella
en mis noches perfumadas,
puedo percibir la esencia
de la luz de su mirada.

Es como mirar el sol
sin molestar la mirada,
es poderla acariciar
con versos,
que se me escapan...

Cuando sonríe mi estrella
puedo crear ilusiones,
puedo subirme a la luna
para llevarle mis flores.

Puedo cantarle una nana
mientras mezo con mi pluma
el sentimiento que acuna
la sonrisa de una estrella.

Rosario Romero Morillas. 6-1-2016

miércoles, 2 de marzo de 2016

MARCHENA EN MI MAR DE INSPIRACIÓN


MARCHENA EN MI MAR DE INSPIRACIÓN
Marchena no tiene mar
pero ella es todo un mar
de inspiración sin igual
por su belleza sin mas.

Y hoy me la traje a mi mar
para abrazarla con olas,
a la orilla del pensar
en esta tarde sonora.

Mientras contemplo en el mar
una estampa que se estampa,
en recuerdos sin igual
de la cuna de mi alma.

Hay un mar de inspiración
que nació entre sus murallas,
bajo los rayos de luna
en una noche estrellada.

Bajo una torre divina
que se dibuja embrujada,
con sus aires de sultana
y su cintura gitana.

Tiene mi pueblo su encanto
lleno de historias y plazas,
lleno de gentes sencillas
que son amigos del alma.

Y mi pueblo va conmigo
por donde quiera que vaya,
y si me encuentro en el mar
pues me lo traigo a mi playa.


Rosario Romero Morillas. 6-2-2016

lunes, 29 de febrero de 2016

LA SOLEDAD DE MARCHENA


LA SOLEDAD DE MARCHENA
Esta tarde me acompaña

la Soledad de Marchena,
que desde el cielo me abriga
con su infinito consuelo.


La imagino en mi campiña
con su manto por el suelo,
recorriendo los caminos
con su profundo silencio.

Su soledad se dibuja
en el azulado cielo,
y sus lagrimas son perlas
que se pierden en la arena.

Son caricias de sus ojos
que acarician sus mejillas,
cuando la pena la ahoga 
y flaquean sus rodillas.

La soledad de mi virgen
en el aire se respira,
cuando sale de su templo
y se pierde en la campiña.

Su soledad es tan grande
que entre suspiros florecen,
las perlas del corazón
entre los trigales verdes.


Rosario Romero Morillas. 24-2-2016